jueves, 21 de junio de 2012

Las Trochas en las Guerras de Cuba (1868-1898) III



Los mambises (independentistas cubanos) no eran capaces de cruzar las Trochas españolas sin esfuerzo, pero si ponían empeño y preparación en el intento, eran capaces de atravesarlas, desmintiendo a los que las calificaban de herméticas e inexpugnables. Los jefes mambises Collazo, Banderas, Maceo y Máximo Gómez lograron atravesarlas con sus partidas en una o más ocasiones; cuando Maceo burló una de las Trochas con sólo 18 hombres, sorteándola por mar, consiguió hacer cuatro viajes en un bote sin ser molestado. Desembarcaba a sus hombres en el Muelle Gerardo, en la Bahía de Mariel, ante las mismas narices de los defensores españoles, pues la citada bahía está fortificada en varios puntos. A sólo 70 metros del punto de desembarco, había un retén español, que no se movió; la moral era baja, y el mando, deplorable. Posteriormente, los rebeldes utilizaron con regularidad la misma bahía para trasladar personal, valijas y suministros, puesto que sabían de la total pasividad de los puntos fuertes y sus guarniciones españolas.

7 comentarios:

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    1. Quizá seas capaz de ilustrarme tú mismo, pero ten cuidado, no acabes defendiendo el sistema de partidos de la alternancia en la Restauración, y no los verdaderos valores las Fuerzas Armadas Españolas y sus valores, que a cada día que pasa están más prestos a resucitar...

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  2. Al final los hechos históricos sólo nos sirven para mostrar un reflejo de nosotros mismos, nuestros puntos de vista y nuestras propias heridas... es una pena que España sea un país en el que se premie la zafiedad y se castigue el honor, pero así lo han querido las mayorías. Supongo que el temor a ver de nuevo este cáncer ha hecho desistir a este crítico...

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  3. Y por desgracia, el honor de unas Fuerzas Armadas no puede, por sí sólo, lavar la corrupción de la sociedad civil que se aprovecha de su sacrificio. Ocurre en todos los países y todas las épocas. Antes de dar la propia sangre, hay que ver si los que la van a beber lo merecen; la España actual, desde luego, no merece una gota; la de 1898, tampoco (y lo demostró con creces). En Cuba, Puerto Rico y Filipinas hubo mucho heroísmo, y digno de mucha mejor causa. La sociedad civil española no llegó ni de lejos a estar a la altura del sacrificio realizado: cayó en la desvergüenza, el cinismo, la hipocresía y el abandono de sus héroes.

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  4. Y no lo digo en menoscabo de la patria, sino de los que la gobernaban, los que opinaban sobre ella (la prensa de la época) y los que muñían sus ubres.

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  5. Es difícil cosechar gloria bélica cuando no hay voluntad de sacrificio. Los españoles nos creemos muy listos, pero llevamos más de dos siglos sin cosechar ninguna... ¿por qué? Porque, por lo visto, nos importa más eludir el sacrificio.

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